ESPACIO CREATIVO COMUNITARIO

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miércoles, 16 de febrero de 2011

Lunch mood

Bien Venida me siento y lo pongo en mayúscula aunque reniegue de usarlas. Mayusculeo con vergüenza a lo público pero publico para que lo leamos vos y yo, o esas personas que son nuestros favs y con los que nos divierte compartir una charla de balcón. Mientras, termino de almorzar una tarta de pollo que hizo mi hermano. Anoche comí lo mismo pensando en que lo hace tan bien que sus hijos van a querer que cocine siempre él. En realidad de lunes a viernes almuerzo lo mismo que como a la noche, del domingo al jueves. Vida laboral, almuerzo laboral y un break room que sólo dan ganas de estar almorzando en Les Tuleries parisinos, with which i have a crush on, o en Central Park, que amo.
Hoy no almuerzo en el break room apestoso. Lo hago en mi escritorio, frente a la computadora y a mi ventana. La única con luz natural de toda la empresa más o menos. Da al pulmón del edificio en donde los telemarketers fuman, ríen y lloran. No sé porqué se le dice pulmón a un espacio que sirve para guardar aires acondicionados y plantas que no quieren vivir en el centro. Ellas y yo sabemos que serían tanto más felices por nuestra zona. La nuestra, no importa cuál pero no acá. También hay canteros que no tienen flores pero se usan de bancos. En el más alejado está Cinthia/Cintia/Cynthia con quien no crucé nunca una palabra. Es el especimen más raro y miedoso del lugar por tres razones:
1. Esta enamorada de A. (jefe-potro) y hace todo lo posible para que él le hable al menos una vez por día. Ej: lee revistas mientras hace encuestas para que él la vea, entre y la rete (?).
2. Nadie le habla porque tiene reacciones muy raras. Ej: Agarrarte un mechón de pelo, con suavidad pero tensa, hasta que casi te tira, con una sonrisa.
3. Para festejar su cumpleaños - atrasado - trajo una torta borracha y a mí esas tortas me parecen cero friendly y no me gustan.
Mientras escribo me interrumpe R., una mexicana que no ve a sus papás desde hace tres años y medio porque vino a hacer un posgrado a Buenos Aires. Viene a despedirse de A. que se fue a una reunión y la va a ver. No voy a decir que no la va a ver nunca más porque me lleva al extremo del infinito-punto-rojo que me da miedo conocer. Ayer R. me contó que va a caer de sorpresa para sus padres, que creen que llega el 25. Lucky them y ella, que consiguió un trabajo buenísimo en un organismo de Derechos Humanos de las Mujeres. No me hago la Simone, pero me intriga bastante cuál será su trabajo. Sin embargo, un poco más acá me intriga qué va a hacer después de que salga de su último día de trabajo en un país prestadito. Y otras cosas como, por ejemplo, quién será su último abrazo porteño.


1 comentario:

  1. mMM que rara la cyinthyia, así sin contestarte te agarra del pelo?
    lindo POST :)
    beso

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